























Una colección de poesía y narrativa que explora el amor, la pérdida y la memoria a través de la naturaleza y las flores. Voces jóvenes que florecen entre emociones intensas.
Una colección de poesía y narrativa que explora el amor, la pérdida y la memoria a través de la naturaleza y las flores. Voces jóvenes que florecen entre emociones intensas.
Una colección de poesía y narrativa que explora el amor, la pérdida y la memoria a través de la naturaleza y las flores. Voces jóvenes que florecen entre emociones intensas.
Lo que la primavera calla | Xana Jocelyn López Flores | Primavera Al primer día florecemos, dejándonos completamente indefensos. Claveles Rosas “Nunca te olvidaré” Eso dijimos una vez de nuestra adolescencia, pero nunca pensé que este hueco que has dejado se expandiera a tal nivel de ser una Dalia Negra. Fuiste mi primera rosa roja, aquella que cuidé con todo mi ser y al final no fue suficiente. Culpa sentía por aquel desgaste de la vela que simbolizamos. Petunia Cada pensamiento de odio, iba quitando un hilo rojo por cada alma, dejándolos sombríos tras mi paso. Sin ningún arrepentimiento atravesándome, a tal punto de dejar creciendo una semilla de petunia alrededor de las nubes que alguna vez me alabaron.
Lo que la primavera calla | Xana Jocelyn López Flores | Lirios naranjas Una vez al año vives sin ninguna espada en tu corazón. Lagunas centelleantes, estrellas radiantes, guiándonos en nuestro sendero oscuro. Mariposas carnívoras, ardiendo por todo nuestro ser, devorandonos poco a poco sobre nuestra vida. Aconito Monkshood “Las apariencias engañan” La presencia de una Aconito Monkshood es tan venenosa, simbolizando a una serpiente llena de sed. Desmoronando monumentos importantes por años. Su indiferencia era tan única que fueron marchitando las rosas rojas de nuestro pedestal amado.
Lo que la primavera calla | Xana Jocelyn López Flores | Suculenta Meses nos llevó dejar nuestra flor. Atormentandonos una y otra vez, repitiendo la semilla de la simplicidad, grietas en los pétalos amados manifestamos. La suculenta fue nuestro amor eterno, resistiéndose a la corriente de los lagos. Crisantemo “La estrella fugaz más bondadosa de mi universo.” Te lo llevaste por una razón que estaremos cegados de admitir. Rodeado de un pedestal de crisantemo te soñé, al final te convertiste en partículas que no veremos más allá de tocarlo.
Lo que la primavera calla | Xana Jocelyn López Flores | Cempasúchil Tus recuerdos me enredan como lianas, asfixiando por la realidad, ¿Acaso nos dejaste?. No, la calaca solamente se lleva a quien su cuerpo empieza a debilitarse. Tus ojos, dejaron de iluminar Tu esencia se dispersó, transformándose en cataratas junto a las estrellas que te extrañaban. Quedándote como la Iris de nuestros corazones. Flor de loto El agua tan densa en mi cuerpo, La descomposición de flores que alguna vez fueron un sueño. Dejando atrás mariposas, las espinas aferrándose, dejándome ensangrentado.
Lo que la primavera calla | Xana Jocelyn López Flores | Eucalipto ¿A dónde se dirigen las almas? Tú partida me inundo en arenas, Localizando al cuerpo en el eucalipto que imaginamos que te sanaría. Árboles floreciendo a tu alrededor, eras el bonsái de nuestras vidas. Cactus y Lavanda “La vida sigue” Repitiendo en nuestras cabezas agujeros negros, rodeándonos de lavanda por unos milisegundos de nuestras vidas. Los océanos con su calma nos invaden, Nubes esponjosas se asoman en la ventana, dejando crecer el vacío de su “Volteada naranja”
Lo que la primavera calla | Xana Jocelyn López Flores | Flor de yuca Tras las cascadas nos observas, la aurora boreal te acompaña, rodeado de estrellas. Las flores de yuca nacen dejándose llevar por las constelaciones. El viento movió los tallos saludando a tu paso las galaxias. Y en cada madrugada, cuando el univeso guarda silencio, parece que las flores susurran tu nombre dejándolo viajar entre las constelaciones que creamos. Azahar “Fuiste la media naranja de su vida.” Los cisnes maduraron dejando en su camino charcos cristalinos. “Mi volteada naranja” aquel sabor dulce que se impregnó en su vida. Aquel sabor dulce se niega a marcharse, quedándose suspendido en el aire. Los atardeceres se inclinaban ante ti, dejando crecer las ramas de memorias y tonos dorados. Aunque el fruto estaba maduro, la corriente de los ríos se despegó siguiendo con nuestras vidas. Tu perfume que una vez me envolvió, nuestras almas se juntarán en nuestro árbol de Azahar.
Lo que la primavera calla | Xana Jocelyn López Flores | Dicentra (Corazón sangrante) “Si me ves llorando, no fue por ti.” Una vez hubo sueños que terminaron en la ignorancia. Anomalías empezaban a aparecer en tu cuerpo, hierbas te rodeaban guiándote al lugar al que habitas. El baño de sangre te empapa dejándote sin aliento, llevándote al infierno de tu remota vida. Reanimando los mismos senderos que te llevarán a tu sepulcro. Floripondio “Los llantos” “Este efecto no se quitará” Las voces de mi cabeza te recuerdan, dejándome completamente indefensa por las dosis de tus abrazos. El reloj marca las 12, tus ojos comienzan a sobresaltarse dejando derramadas las estrellas de la última luna.
Lo que la primavera calla | Xana Jocelyn López Flores | Lavanda Mi voz es el eco de tu silencio, la tranquilidad que embozas a través de tu mirada, se desvaneció. El viento te llevó al lado de tu madre y hermanos. Una pieza de ti siempre marcará un inicio y fin en nuestras almas. Al final de la primavera Al terminar nuestro cuento de hadas, se terminan marchitando las flores de nuestro capítulo, dejando semillas que en algún tiempo madurarán.
Orquídeas de concreto | Sergio Morales Gonzales | Flores delicadas y muy efusivas Las orquídeas de concreto son. Calladas, viven en cualquier rincón, Tan hermosas que parecen ficticias Todos dicen que aunque muchas cultivan, Nomas ni una alcanza la perfección. Pienso que no ven con el corazón, Que no ven las verdades de su olivar. Aunque contrastan con el triste gris Tímidas son y no a todos les canta; Les da mucho miedo ser tan directas. Unos buscan el perfecto matiz Otros no ven salvajes, Solo plantan. Yo pienso que todas ya son perfectas
Cuando el corazón florece | ARM | En un mundo desgarrado por la guerra, todo se tornó gris, absorbido por una oscuridad eterna que tiñó la tierra de rojo carmesí. En medio de este caos, vive Nassim, un joven de corazón noble que se encuentra lejos de su hogar. Solo guarda una libreta gastada, en la cual lleva como recuerdo una pequeña flor guardada en medio. Aquella pequeña planta es el último regalo que su amada pudo darle antes de que partiera al campo, convirtiéndose en lo único que le queda para poder recordar aquellos días teñidos de colores. Cada noche, Nassim se pierde en sus pensamientos, mirando las estrellas, buscando un camino de regreso a un tiempo donde la calma aún reinaba. La guerra parecía no tener fin; cada día era más difícil que el anterior, hasta que llegó el invierno. Un día, sin previo aviso, llegaron unos invasores con gran odio en sus corazones, conocidos como Ladrones de Sueños, los cuales vivían del odio, destruyendo todo lo que tocaban. Cegados por la furia, tomaron prisioneros a todos los que quedaban. Nassim terminó encerrado en un cuarto frío y sin luz, con su única compañera: su querida flor. Los días pasaban, y parecía que él iba perdiendo vitalidad. Pero una noche solitaria, un destello de luz iluminó aquel lugar. Nassim, asombrado, frotó sus ojos. La luz provenía de su libreta, y entre sus páginas emergió una luz cálida. Al mirar con más atención, vio que la flor ya no estaba. Al darse la vuelta, encontró a una joven de cabello largo y radiante, tan bella como la primavera misma. Sus ojos brillaban con ternura y esperanza. Ella era el resultado de la esperanza e ilusión que guardaba en aquellas palabras escritas en su libreta. Ella habló suavemente: — Me llamo Nova. Soy el reflejo de tu esperanza. Nací de tus sueños, de tus palabras. Vine a devolverte lo que la guerra intentó arrebatarte.
Cuando el corazón florece | ARM | Nassim, sin palabras, sintió una calidez inmensa al abrazarla. Por primera vez en mucho tiempo, se sintió seguro. Cerró los ojos y, vencido por el agotamiento, se quedó profundamente dormido. Cuando despertó, ya no estaba en su celda. A su alrededor, se extendía un campo cubierto de flores de todos los colores. El viento soplaba suavemente y los pájaros cantaban. No había guerra ni sufrimiento. Solo paz. Nova le sonrió, y con voz relajada susurró: — Te has convertido en un gran guerrero, pero no por las peleas ganadas, sino por tu alma bondadosa, que a pesar de todo mal, es capaz de perdonar y amar a quien sea. Porque mientras exista un alma dispuesta a soñar en medio del caos, ni la guerra más oscura será capaz de apagar la luz del corazón.
Escrito Sobre Flores | Joshua Adalberto Jimenez Rejon | Capítulo 1: Hace mucho tiempo que no me sentía así, me fui hace mucho, a otro país, otro continente. Fui a un país tan viejo que incluso sus edificios eran más viejos que mi propio país, la razón era el estudio. La realidad nunca la supe, sentí como siempre he sentido, que tenía que ir por este camino, para mi fortuna me acompañó una amiga. Juntos teníamos una meta, ser los mejores que se pudiera ser. Esta historia inició durante las noches blancas invernales del viejo país. Una noche al igual que era costumbre quedamos en cenar juntos, normalmente y como era habitual comimos lo primero que se presentó, en las oscuras calles ya que solíamos salir hasta tarde. Era común entre pláticas y caminatas pasaran horas, el sentimiento de estar juntos hacia parecer como si la noche fuera algo efímero. — ¿Cómo vas con tu novia? — preguntó mi amiga. — Ah pasado un largo rato desde que hemos hablado, una gran cantidad de océano nos separa y aunque al principio la distancia parecía no existir, el sentimiento de lejanía se vuelve ligeramente más grande conforme pasa el tiempo — Respondí — Parece como si la extrañaras mucho, como alguien que ha estado en una relación con kilómetros y países de distancia, realmente no se apacigua el sentimiento de lejanía. Desde que lo conocí supe que era el, la persona que iba a amar hasta la perdida de mi conocimiento, pero eso no impide que sea complicado. ¿Por qué no le has hablado? Debe de ser de día en el nuevo país. — Tu sabes como es, tiene tantas cosas que hacer que solo puedo hablar con ella a cierta hora. — Comprendo algo complejo ¿Y los mensajes? — Preguntó algo preocupada — Cuando tenga tiempo los responderá, ahora mismo no los ha respondido por eso se que está ocupada, no tiene nada de malo, me gusta su ambición y interés por todo, es algo hermoso — Respondí con intenciones de levantar el ambiente. — En serio la amas — Entre suaves risas — Como no tienes idea. Ambos caminamos a su casa compartida esta vez quisieron comer algo más casero; pasta, huevo, crema, queso y mantequilla; con lo que había hicimos pasta, aunque soy intolerante a la lactosa comí todo, ella comía como si la vida se le fuera en ello. Siempre el hecho de que ella se burlara de el hacia que le recordara como su novia hacia lo mismo.
Escrito Sobre Flores | Joshua Adalberto Jimenez Rejon | Después de un par de palabras ambos se fueron a dormir. Las semanas pasaron y se volvieron más amigos, en otra de esas noches se quedaron platicando en la grandeza de la noche. — Mi novio no me habla, parece que se molesto por algo, pero realmente no se, no me quiere hablar — Dijo ella después de un breve momento de silencio, mientras veia al cielo. — Dale tiempo muchas veces pensamos que hacemos algo mal cuando realmente solo queremos decir algo que nos cuesta decir — Respondí Nos acostamos en el frio pasto invernal y ambos miramos al cielo. — Eres una buena persona, ¿Por qué piensas que hay problemas todo el tiempo? — Me preocupa que aquella persona que creo que es especial no lo sea, siento mucho por ella pero acaso el solo hablar algo tan común es difícil parece como si hacer lo que estamos haciendo sea algo atípico. Recargamos nuestras cabezas entre si. — Si hacer lo que estamos haciendo es complejo por que es tan complejo con ella y contigo sencillo y placentero — Agregue. — Porque somos amigos y por mucho que nos queremos nos ponemos límites, conoces muchas cosas que no conoce mi novio, pero solo porque mi novio no entendería, por que en cierta forma nuestra amistad — nos hace más cercanos, Necesitamos contar secretos y las personas especiales son demasiado especiales, como para querer preocuparlos. — Me recuerdas mucho a ella, hablarte a ti es casi tan placentero como hablar con ella en los inicios. — ¿Cuándo todo era color de rosa? — Exacto — Ciertamente tiendes a ver la vida de una forma romántica y algo distorsionada.... como yo si soy honesta. — En la investigación metafóricas encontré un libro que hablaba sobre las metáforas de muchas plantas, pero no encontré uno que hablara de mi planta favorita, ciertamente tu serías esa planta. — ¿Cuál es? — La Bugambilia, tiene colores preciosos durante la primavera. — Ahora que es invierno parezco una planta normal. — Pero estaré ahí cuando el verdadero color reluzca, cuando te vuelvas a vestir de bonitos colores morados. — Esperemos seguir estando juntos para entonces. Esa fue la última noche del invierno la primavera empezaría la siguiente semana, habrá muchos colores y flores pero se tiene el sentimiento de que será más frio que de costumbre.
Escrito Sobre Flores | Joshua Adalberto Jimenez Rejon | Capítulo 2: Una vez que las flores mostraron sus colores, los amigos frecuentaban el parque botánico para platicar sobre las cosas. — En la ultima semana parece que las cosas han mejorado mucho con tu novia, me alegro- dijo Bugambilia — quedo con ese apodo desde esa noche invernal. — Yo igual me alegro, tengo las esperanzas que poco a poco volvamos a ser quienes éramos antes ¿Cómo vas con tu novio? — Tu sabes como es, le cuesta mucho hablar o en dado caso le cuesta hablar de cosas que deberíamos hablar porque tiene las esperanzas que las cosas se resolverán solas. — ¿Siempre fue así? — Pregunté Bugambilia recordó como todo había iniciado hace un par de primaveras — No, no siempre fue así. Estaba como habitualmente estoy, en un concurso de literatura, había ido con el resto de mi escuela pero aunque estuviera rodeada de conocidos, tenía una falta de amigos, me falto en cierta forma alguien con quien hablar, en ese entonces tenía otra pareja, pero el era incluso más frio de lo que es mi pareja actual. El era el típico con el que estas porque no sabes como terminar, nunca dijo algo bonito, de como soy, incluso aunque me vistiera con mis mejores ropas, el me tomaba por sentado, entonces en ese viaje quería encontrar a alguien, alguien especial, alguien con quien hablar. Fui persona por persona preguntando algo sencillo. “¿Conoces a Garcia Márquez?” A quienes le conocían les pregunte varias cosas de sus libros, ninguno respondió como yo quería, hasta que le pregunte a el respondió todas las preguntas con un: “No lo se, pero lo leeré” El entendió que no quería alguien que supiera todo, si no alguien que tuviera el compromiso de aguantar estar conmigo, de querer entender, de querer entenderme. El concurso acabo y intercambiamos números, hablamos de mil y un cosas, los temas parecían nunca acabar, había encontrado a otra persona que aguantara estar y hablar conmigo. En un punto termine mi relación, no me sentí mal fue mutuo, pero en gran medida fue porque empezaba a sentir mucho por el pero el estaba con alguien más. Espere, espere pacientemente mi turno, no hice o dije nada para que terminaran, fui aquella que le esperaba después de cada salida. Siempre esperando a que notara que seria suya y de nadie más y si mi corazón eh de esperar por reciprocidad, entonces que así sea. Un día donde el viento reinaba vi mi oportunidad estaba ansiosa de salir con el, me comento que se tendría que mudar a lo más norte del país, no me importo daría todo por estar con el. El acepto, esta lejos y ahora aun más pero es mío. — En serio lo amas ¿Eh? — Dije. — Como no tienes idea — Respondió. Otro par de semanas pasaron cada quien estuvo ocupado, en un amanecer nos encontramos en el jardín botánico.
Escrito Sobre Flores | Joshua Adalberto Jimenez Rejon | — Hey, Bugambilia hace mucho que no te veo, ¿Cómo te va? — Eh tenido mejores días — mientras lagrimas corrían por sus mejillas. Nos dimos un abrazo prometido desde hace semanas, fue mágico, las lagrimas no se detuvieron, pero el sufrimiento mermo un poco, lo suficiente como para poder hablar. — Creo que mi relación esta por terminar — Murmullo tristemente. — ¿Qué? cómo puede pasar eso? hace unas semanas parecía que seria el amor de tu vida, lo adorabas con todo tu corazón. — Lo adoro con todo mi corazón, pero este tonto corazón se ama lo suficiente como para soportar esto. Me arrodille en el piso, le agarre la mano, le suplique que me dijera que pasaba, tras unas lagrimas derramadas en mis manos me confesó. — Desde el invierno la comunicación no ha sido la mejor quizás por el cambio de horario o la mala señal de Saint Cristoph pero poco a poco sentía distancia. No sentí que fuera la gran diferencia, pero lentamente las llamadas se volvieron menos y menos placenteras, hubo un punto en el cual podía tener un día increíble, conocer gente nueva, nuevos lugares, hacer lo que siempre quise pero al final cuando solo estábamos los dos la pasábamos horrible, me recibía con celos desenfrenados, cuestionamientos y cierta envidia, siento como si el necesitará que fuera miserable. Yo no quiero necesitarlo, yo quiero amarlo. — Es solo un mal trago, una mala vez, no es la primera vez que tienen un problema lo superaran. — Este mal trago lleva varias semanas, no quiero que mi vida se convierta en un constante miedo al final, no quiero que esto siga así, se ha vuelto como un Girasol, siempre buscándome para vivir, siguiéndome a todas partes, tanto que su vida gira alrededor de mi. Lo amo pero tiene que aprender a vivir sin orbitar alrededor de alguien. Quizás para salvar a mi Girasol tenga que irme, para que pueda ser más independiente sin sol que alimente su ego, ni amor para regarle su celos. En el otro lado del mundo en nuevo país al norte se encontraba un novio llorando a altas horas de la noche, esperando que aquella que le dice Girasol entienda los mensajes que tanto le costo escribir, se preguntó porque se sentía así y recordó ese concurso, ese maldito concurso y recordó la maldita pregunta, la cual hizo que el invierno y la primavera se volvieran un infierno. ¿Conoces a Garcia Márques?
Escrito Sobre Flores | Joshua Adalberto Jimenez Rejon | Capitulo 3 Recuerda perfectamente como aquella chica de mechones morados se emocionó con respuestas desinteresadas, las más desinteresadas que le pudo dar. No esperaba que ella le siguiera hablando fue insistente, muy insistente, pese a eso nos volvimos amigos esperaba que con el tiempo se relajara más, paso el tiempo y por suerte fue así, con ella pude hablar de temas que no podía hablar con nadie más, fue increíble tener una amiga, no quería que nada cambiara, quería que siguiera así por siempre, pero ella inició a coquetearme, cada vez por cortesía fingía que no entender, yo tenía novia y a ella no le importó. Seguía esperándome al final del día, no puedo negar que es bonito que alguien te desee, pero hubiera preferido que ella nunca me deseara y así nunca desearla a ella, cuando termine con mi novia pude ver su falsa sonrisa de empatía podía ver como me vio como siempre, como algo que ganar, como algo que presumir. Entonces Girasol se durmió esperando que el mañana llegara rápido. En el nuevo país la primavera era colorida con cientos de plantas y cielos azules, sin embargo, el Girasol solo recordaba con nostalgia otros días mejores, siempre cada día intentaba sentirse mejor, sabia que su amada la pasaba genial en el viejo país, Girasol salía de su casa por que quedarse era tortuoso, no se trata de no tener nada que hacer si no más bien de no querer hacer nada, sentado vió un cactus a lado de una Bugambilia, pensó en el refrescante sentimiento que debería ser ese cactus, ser cubierto por la sombra de la Bugambilia, casi como si se estuvieran abrazando. Le recordó entonces ese abrazo de adiós que le dio su novia, no recuerda muy bien si fue cálido o satisfactorio solo sabia que no se sentia bien despues de la despedida. Las largas conversaciones se volvieron cada vez más cortas, la empatía mas culpable y el amor más complicado, lo peor de todo es que cada conversación tardaba más y más en llegar y los problemas por ende pasaban mucho tiempo para poder resolverlo, el sabia que estaba mal en unas cosas, pero ella no entendía que se había aislado, que su refugio era ella, entonces decidió cambiar, salir hacer ejercicio, ir con amigos, Todo para poder ser como ese cactus abrazando a la Bugambilia, esa misma semana, como era habitual, se sentía mal pero no tanto como otras veces y entonces le llego una llamada — Bueno amor? — Dijo Girasol. — Hola... Esta no será una llamada bonita — Dijo Bugambilia. — No te preocupes me siento mejor, ya no será como otras veces, ya no será una llamada fea. — No me refiero a eso — Respondió Bugambilia — Eh estado pensado y no quiero seguir teniendo este pensamiento, ya no quiero estar contigo me he sentido horrible desde que llegue a Saint Cristoph. Tu haz hecho todo mil veces peor y si te soy sincera ya no te amo, no me gusta que siempre gires alrededor de mi como un Girasol. Tienes que volverte amar, por que ya no lo puedo hacer yo. Un silencio largo pero tortuoso pasó- Adiós —Agregó Bugambilia.
Escrito Sobre Flores | Joshua Adalberto Jimenez Rejon | Así termino la llamada, así terminamos, así no pare de llorar mientras todo alrededor mío caía, esa misma noche fui al lugar donde el cactus y la Bugambilia se abrazaban, pensé en que quizás las agujas del cactus lastimaban a la Bugambilia, pero al llegar ví como la Bugambilia al quitarle el sol y con sus abrazos quitándole los nutrientes, el cactus había muerto. Capitulo 4 La mañana siguiente despues de que Bugambilia terminara con su novio, ciertamente no estaba rebosando de alegría pero tenía en su cara esos ojos con optimismo que hace mucho no veia ambos caminamos a la universidad, comimos, platicamos, vimos las flores que nos faltaban del jardín botánico y nos dimos cuenta que faltaba relativamente poco para que el intercambio acabara. — Tu crees que después de esto seremos más cercanos? — Preguntó Bugambilia — No lo se, el mañana es incierto, lo único cierto, es que no hay certeza, eso es lo único seguro — Respondí — Siempre tan antipático, yo te conocía diferente, más alegre. — No es que no fuera así, es que deje de serlo hace ya un tiempo. — Que fue lo que te hizo daño? — Preguntó con cierta inocencia Bugambilia. — Alguna vez quien me amo me lastimo mucho — Respondí entre suspiros. — Es medianamente normal, las personas que más amamos son las que más pueden destruirnos, pero que esperabas si le das un órgano tan importante como el corazón tu cuerpo lo resentirá cuando no llegue la sangre. — Es difícil tu me conociste hace relativamente poco y nos volvimos cercanos en mucho menos tiempo, En cierta forma tengo miedo de querer a alguien Incluso aunque todo salga bien, la herida sigue ahí.
Escrito Sobre Flores | Joshua Adalberto Jimenez Rejon | — Algún día conoceré a la susodicha a la gran dueña de tu destrozado corazón. — Quizás — Espero que te trate bien, que te trate con cariño y amor, después de todo tiene suerte de conocerte, eres su trébol. — Jajajaja — reí ligeramente — Hace ya meses que ella no me dice así. — Que mala suerte quizás en realidad eres un trébol de tres hojas en vez de cuatro — Dijo Bugambilia en tono bromista. — Extraño cuando tenía la suerte de que fuera mi novia y no que ella tuviera la suerte de salir conmigo. —Y acaso, ¿Ahora eres mucho para ella? — No, solo me gustaría que me apreciara más como el trébol de 4 hojas que alguna vez fui. — Veras que tu suerte volverá las personas que te quieren siempre estarán ahí para ti — Bugambilia dijo mientras me abrazaba, reconfortándome, como hace tiempo no hacia mi novia. — Esa noche dormí como no había dormido en meses, dormí con tranquilidad. La siguiente semana mi novia llego de sorpresa, pase varias noches con mi novia y cuando se fue acorde volver a verme con Bugambilia. — ¿Cómo te fue con tu novia? — Preguntó Bugambilia — Fue mágico, calló todas mis dudas con una sola frase — Respondí. — ¿Cuál? — “Ahora la única persona a quien amo es a ti” Bugambilia se quedo callada unos minutos con cierta cara de pena. — No suena muy romántico. — Es la cosa más romántica que ha dicho — Dije mientras rememoraba lo enamorado que estaba. Días después nos volvimos a ver. — Bugambilia, ¿Tu crees que mi novia me ama?— Pregunte con ansiedad — No lo sé — Respondió Bugambilia — Ha hecho cosas que yo no perdonaría si fuera tu. — Eso fue hace mucho — Respondí exaltado — Y sin embargo... — Respondió un poco enojada — te sigue afectando Me callé y con los ojos lagrimados dije: — Realmente no sabemos que hizo esa noche. — Pero paso sus límites — Respondió eufórica — Tu sabes que no fue la primera vez, tampoco la primera vez que toma, cruzo ese limite por una razón y se excuso con el alcohol y ahora pasas las noches pensando en que paso esa noche, porque realmente ninguno de los dos lo sabe. — Crees que vivir con esa duda — Bugambilia respiro de forma violenta — ¿Crees que vivir así esta bien? ¿El dormirte tarde por algo que jamás estarás seguro? ¿En serio quieres vivir así? — Lo dices como si hubiera dicho algo —
Escrito Sobre Flores | Joshua Adalberto Jimenez Rejon | Respondí entre lagrimas- pero en estos casos, lo mejor. Mejor que puedo hacer es confiar en ella, una relación sin confianza no va a funcionar y aunque a ti todo te parezca incorrecto, realmente nadie o nada me prueba que hizo algo, entonces en esta complicada situación solo me queda confiar. — Tienes razón — Dijo Bugambilia al verme llorar- solo tengo miedo que mi amigo sufra por amor, yo entiendo ese horrible sentimiento. Me acerque a Bugambilia secándome las lagrimas y dije — Vamos a acabarme mi cuarto pétalo de la suerte, hoy olvidemos la universidad, el intercambio, las parejas y el mundo hoy estaremos tu y yo como en esas noches invernales. Esa noche hicimos todo lo que quisimos, comimos comida rara, escuchamos música a todo volumen, no hicimos tarea, por esa noche y solo por esa noches ambos fuimos libres del mundo, Ambos fuimos libres. Al final de la noche cuando la luna ya se iba a ocultar, ambos en la casa de estudiantes bailamos. — Recuerdas esta canción — Dije — Obvio que si, yo te la mostré — Dijo entre risas. — Y desde entonces nos volvimos amigos — — Más que amigos — agrego Ambos se abrazaron mientras bailaron, bailaron lentamente admirando a la gran persona que tenían enfrente recordando lo que los hace felices. En esa noche bailaron lento. Sabiendo que pronto esta noche acabaría. Sabiendo que después de esta noche se extrañaran mucho. Esa noche fue la última noche de la primavera. Mañana nos regresaremos al nuevo país, recibiremos nuestro titulo y tomaremos caminos separados.
Escrito Sobre Flores | Joshua Adalberto Jimenez Rejon | Capitulo final Esa mañana ambos nos levantamos temprano, ambos empacamos nuestras cosas, la maleta estaba lista, los papeles y las cosas que vivimos en ese intercambio también, fuimos felices y nostálgicos al ver el fruto de sus trabajos. Tomamos diferentes vuelos pero llegaríamos a la misma hora. Doce horas de vuelo un tiempo tan largo y a la vez tan corto. — ¿Qué hare en 12 horas? — Me pregunte — No hay mucho que hacer encerrado en este avión, de hecho no hay nada que hacer. Me puse a pensar en como conocí a mi novia, casi como accidente y de eso surgió algo entre los dos, algo bonito, surgió amor, algo que nunca había experimentado. Me la pasaba rememorando como me había enamorado y los bonitos momentos que pasamos juntos y en cierta forma como es que habían superado los malos momentos, es un gran merito que alguien durara mucho conmigo no porque no quisieran si no porque nunca les deje. Me pregunte entonces porque estoy con ella, como nunca había durado tanto me pregunte si estaba con ella por costumbre o por amor, en cierta forma recordaba como Bugambilia me dijo sobre sufrir como ella. Entonces me quede dormido pensado que así podría pasar más horas y dormir es la mejor forma de pasar horas En mis sueños vi varias cosas, momentos bonitos, el viejo país le dejo varias experiencias, le dejo muchas emociones más que nada recordó a Bugambilia sus mechones morados, los libros que siempre cargaba, sus ojo con cierta esperanza. Al despertar, me quede con el corazón palpitando fuertemente ya había sentido este sentimiento antes, estaba sintiendo amor. Pero por que siento amor por Bugambilia ya tengo novia y a Bugambilia solo la conocí bien durante este intercambio, ¿Por qué entonces su sonrisa hace que mi corazón lata como loco? Hace que me sienta amado. Esta claro sentía algo por Bugambilia pero la duda era, ¿Por qué? ¿Acaso sentía amor o solo sentía cariño? Es raro como hasta recientemente me había enamorado de mi novia, entonces le parecía extraño que tan solo bastaran un par de meses para que me haya enamorado de Bugambilia. Para empezar ¿Estaba seguro que era amor? Quizás era agradecimiento por los buenos momentos, quizá solo era cariño, no tiene nada de malo sentir cariño por otra persona, no significa infidelidad, solo significa que sientes que eres humano, ¿Verdad? No podía dejar de pensar en eso, el pensamiento iba y venia, una y otra vez, una y otra vez, mi cabeza daba vueltas y vueltas y vueltas vueltas vueltas. tan solo pensar en esto se sentía horrible, se sentía como si hubiera hecho algo mal, como si mis pensamientos gritaran. La verdad es que desde hace tiempo me sentí mal con mi novia más de una vez estuve enfrente de ella, queriendo decir que terminara, que sentía mucho, que cada cosa que le pasara le parecía una tortura, le parece una tortura amar, que yo, quiero volver a ser libre y ahora tenía una buena razón para ser libre, ahora quiero a alguien más.
Escrito Sobre Flores | Joshua Adalberto Jimenez Rejon | Cuando aterrice le diré todo a ella, a Bugambilia, que es lo que quiero, que quiero ser libre, que quiero volver a sentirme bien, quiero volver a ser yo, quiero- Y entonces aterrizo el avión. Cuando por fin baje del avión, busque a Bugambilia, pero no la encontré decidí entonces adelantarme y vi a mi novia, esperándome, con esos ojos que miran como su amado por fin regreso a casa, No pude resistirme y corrí a mi amada, casi nos caemos, nos abrazamos y nos besamos con amor, con ese amor antiguo. Entonces llego Bugambilia, nos vio abrazados, amándonos y con los ojos lagrimados se despidió de mi. Mientras que Bugambilia se alejaba quise abrazarla, decirle todo, aunque sea disculparse, quise darle un poco de esperanza, quería que Bugambilia se sintiera bien — Sofia — grite esperando a que Bugambilia regresara — ¿Qué pasa amor? — Respondió mi novia. Por más que intente no pude recordar el nombre de Bugambilia.
Entre pétalos | Ediciones Ecotivista | Edición primavera | Agradecemos profundamente a cada autor y autora que dio vida a esta edición con sus palabras, emociones y creatividad. Su voz hace posible que este proyecto florezca. Gracias por compartir, sentir y ser parte de Entre Pétalos.